por JOSÉ REPISO MOYANO*
Discernimientos
NA COSA es estar condicionado -algo natural, puesto que todo ser
vivo lo está a su propia naturaleza y al entorno- que es inevitable
y otra cosa muy distinta es estar manipulado -algo sólo posible
mediante la intencionalidad- que es evitable; por lo tanto en la
manipulación hay una responsabilidad sobre la desinformación,
sobre la mentira o sobre la intención pasiva o activa de confundir.
Una vez aquí, es decir hincando la cabeza aquí, un político que
gobierne no puede eludir así por así lo que ya ha confundido o
manipulado. La manipulación gobernativa es la más grave si se
demuestra -como se ha demostrado- cuando se ha mentido en
una información dada o si se interviene partidariamente sobre
la información que se va a dar al público.
También puede suceder -como en Italia- que la manipulación sea
generalizada al encontrarse la mayoría de los medios de
comunicación en manos de sólo una persona; institucionalizándose
así la manipulación como consentida o éticamente válida.
Por otra parte, se ha dicho que Al Qaeda deseaba que en España
ganase las elecciones Zapatero y que ya sus deseos se han visto
cumplidos. Pues, hay que aclarar que puede haber otros grupos
terroristas que desearan lo mismo o lo contrario, pero esto no
significa nada -y no viene a la razón- contra la finalidad de cada cual.
Ocurre que dos situaciones las puede desear el diablo y Jesucristo
al mismo tiempo, pero cada uno tiene su finalidad. Por ejemplo:
El que no exista la pena de muerte para los terroristas en uno
se verían defendidos los que actúan como él; en el otro, sin
embargo, se vería como sagrado el valor de la vida.
Asimismo se ha hablado de la cobardía aludiendo a quienes no
defienden las actitudes que conlleven invadir o atacar por aquí y
por allá a los terroristas al todo riesgo e insensatez.
Se debe aclarar que la valentía es un valor muy personal y depende
siempre de los medios, pues es el valor más inherente al coraje
o a la voluntad de bien con los medios que se tienen y se utilizan.
Así que, cuanto menos recursos posee una persona para afrontar
algo, más voluntad debe aplicar y más valentía tendrá, necesitará.
Pero Bush y Berlusconi son los menos indicados para hablar de
valentía, ya que existen miles de millones de personas que tienen
que afrontar los problemas con muchos menos recursos que ellos,
con toda clase de servidumbres a sus alcances.
*José Repiso Moyano es escritor.
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