por JOSÉ REPISO MOYANO*
Intención y responsabilidad
AS COSAS son el resultado de interacciones, son resultados de
realidad y son, por tanto, hechos -cosas hechas-.
Quienes protagonizan la realidad no son los hechos porque sí,
sino porque conllevan interacciones y conducen interacciones.
Por ello, son las interacciones las verdaderas protagonistas al
posibilitar y capacitar a los hechos.
La inteligencia humana interacciona también en la realidad, es
decir es un elemento de acción con y ante ella; pero, ¡ah!, la
inteligencia humana es sobre todo intención -tiene un interés
propio que provoca en su orden intelectivo o, claramente dicho,
decide lo que le importa, es intencionada-.
Ahora bien, la inteligencia humana puede ser sedada o secuestrada
por poderes fácticos o mediáticos que evitan que los demás se
culturicen y se malculturicen ocultándoles información de todo
y del pensamiento que ha trascendido a través de los siglos,
frivolizándoles valores y censurándoles a cualquier librepensador
que no les conviene.
De hecho, ahora ocurre así; y bajo el lema de "entretener" callan
lo que no se ha callado con más intención jamás.
En concreto, la mayoría de los jóvenes tienen más conocimiento
de lo que dijo Berlusconi o Bush que lo que dijo Montaigne o Sartre.
También puedo aludir a futbolistas, a clarividentes, etc.
Y es que, lamentablemente, las modas y las censuras mediáticas
-de poder, claro- institucionalizan las culturas, cada vez más
globales, cada vez más centralizadas hacia ese "pensamiento
único" que soslaya la sugestión y el análisis.
Ya, en vez de vincular la sociedad al pensamiento trascendido se
la vincula a la pura frivolidad, al famoseo de tontos y al consumismo;
y, en esto y con prisa, se memorizan -o se aprende a memorizar-
los conocimientos importantes automáticamente para los
resultados académicos, porque... es que hay prisa, prisa por ver
una televisión más llena de "locos" y de locura que de algo más.
Y también los foros de discusión donde casi todos tienen prisa
por decir algo para desahogarse y salir corriendo.
Por otra parte -y remitiéndome más a la responsabilidad-, se
desarrolla una escuela de escritores e intelectuales que se aparta
de todo este desvarío -en responsabilidad- propugnando un
experimentalismo puro y duro, ególatra por supuesto; porque
están al margen por sólo vender más y más sus culebrones
literarios.
*José Repiso Moyano es escritor.
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