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 Crítica de MÚSICA
Domingo, 24 de octubre de 2004
The hidden cameras: Mississauga goddam
por Pedro Galiano

Intérprete / Grupo / Autor: The hidden cameras
Título Lp: Mississauga goddam
Sello discográfico: Rough trade / Sinnamon
OP Y power-pop, rock y postrock, punk y post-punk, tecno y electro, así hasta el infinito y más allá. Pensad en un subgénero cualquiera surgido dentro de la música pop y os daréis cuenta de que no sólo está inventado, sino que también ha sido conveniente triturado por su correspondiente revilal. ¿Todo? Bueno, quizás no. Si bien musicalmente la originalidad podría discutirse, ¿quien se atreve a decir que, al menos conceptualmente, la ‘gay church folk music’ no es algo ‘diferente’?

Escribe las canciones, decide los shows, diseña las cubiertas y piensa los vídeos. Joel Gibb es el jefe, el responsable absoluto y único miembro permanente de los canadienses Hidden Cameras y, huelga decirlo, el artífice de semejante etiqueta y creador de un curioso concepto musical, me atrevería a decir que también existencial. Un provocador reactivo (no confundir con histriones y profesionales del epatamiento vacío surgidos a la sombra de la sociedad del espectáculo) que recluta a catorce músicos para que se suban a un escenario y toquen con los ojos vendados, un sujeto que se hace acompañar de bailarines y actores para interpretar proclamas de hedonismo gay en el altar de una iglesia alquilada para la ocasión. Letras explícitas y canciones bailables, eufóricas hasta el absurdo, y ritmos repetitivos al son de acordes pop de siempre (a mi, según se encuentre de alterado mi estado perceptivo, unas veces me recuerdan a Belle & Sebastián y otras a Los Proclaimers), son los ingredientes básicos de ‘Mississauga goddam’, el segundo disco de un colectivo que supera el concepto de grupo al uso, puesto que sus miembros son rotativos (ni siquiera necesitan tocar bien para ser reclutados) y que encuentran en la música una faceta más para expresarse, siempre bajo la estricta batuta estética de J.Gibb. Un disco para saltar, cantar a voz en grito y, atención, pensar. Un disco para compartir.


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