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Martes, 20 de julio de 2004
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OPINIÓN
Crítica de LITERATURA
Sabino Méndez: Limusinas y estrellas
por Pedro Galiano
Los aficionados al pop español de los ochenta y a la música en general no necesitarán, que se les recuerde que Sabino Méndez tiene en su haber la autoría de himnos como ‘Rock’n’roll star’ o ‘Cadillac solitario’ y que como ilustre ‘extroglodita’ ha experimentado en primera persona el rock como una forma de vida. En su condición de fan apasionado, Méndez hace un repaso, más sentimental que exhaustivo, a la historia del rock desde su advenimiento allá por los años cincuenta hasta nuestros días. Apoyándose en vivencias personales, opinando subjetivamente y también tirándose el pegote de intelectual todo lo que puede y más, el músico barcelonés, reconvertido en escritor desde su autobiografía ‘Corre rocker’, contextualiza con precisión y amenidad el nacimiento del rock’n’roll así como su posterior absorción por el sistema y la consiguiente pérdida de inocencia y rebeldía. El libro va avanzando por décadas con rigor y demostración de conocimiento de causa de la materia tratada hasta que llegamos al capítulo dedicado al pop-rock actual, un perfecto desconocido para el autor, como demuestra las escasas y superficiales líneas con que despacha el grunge, britpop o electrónica (la explicación de la irrupción de la música programada por máquinas en los clubes de techno viene apoyada por una imagen de un disc-jockey negro de finales de los setenta en un club de disco ¿?). Lo mejor: la explicación de los inicios del rock con los retratos biográficos de Jerry Lee Lewis, el gran Chuck Berry o el inefable Coronel Parker. Lo peor: que otorge al soul un papel testimonial (no hacer referencia a James ‘el puto amo’ Brown cuando se está hablando de orgullo y rebeldía contra el sistema y de problemas con la ley, es simplemente im-per-do-na-ble) y que tenga la osadía de afirmar frívolamente que los Beach Boys, tras copiar una y otra vez a Chuck Berry “llegaron a aburrir tanto con su estilo, hasta a sí mismos, que Brian Wilson cayó en una profunda depresión”. Lo siento, pero aquí va una buena colleja. La pérdida de lucidez por parte del mayor de los Wilson se produjo tras el vaciado de talento y el desgaste emocional que sobrevino al parto del majestuoso ‘Pet Sounds’, en la mayoría de los ránkings de los mejores discos de la historia del pop –no así en el de Sabino, que ni siquiera lo menciona– situado en un lugar de preferencia. Un libro ideal para los seguidores del rock’n’roll más clásico.
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