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Domingo, 21 de marzo de 2004
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COLABORACIONES
Un concepto abstracto: espacio por JOSÉ REPISO MOYANO*
El ser humano conceptúa algo que sobre la materia misma no
actúa o que ella "no entiende".
Si consideramos un principio -el calor por ejemplo- ante él todo
puede ser susceptible; porque es una razón física o una causa
a la que no se le puede restringir sus verdaderas consecuencias,
reales, por su validez de acción existencial con una diferenciada
manera, Sin embargo, cuando se habla del espacio se quiere
delimitar -distinguir- aspectos que aún no se conocen o que
no existen o que sólo se catalizan conceptualmente como
finalidad, es decir para "dimensionarlos" con respecto a un
interés humano o, bien, de acercarlo lo más próximo a lo
inteligible.
Lo alto y lo bajo, lo largo y lo estrecho, no afectan a la materia,
no son más que útiles de un artificio, recurrencias que vetan
el concepto general o concreto del espacio y que, para
confusión, permiten una salida demasiado fácil a algo tan
complejo y tan "desconocido". Además, si todas las cosas
están en continuo movimiento ¿por qué encubrir al espacio
en una concepción fija, sin protagonismo propio, como
sujeto o condicionado a que las cosas sean las que se sitúen
en él? Teniendo en cuenta que las leyes indefectibles o
principios físicos, aun siendo constantes, son activos.
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Lo que quiero decir es que hay cierta dejadez a la hora de
encajar coherentemente el concepto de espacio con una
sinopsis simplista o estática: sólo sobreestimada o dimensional,
referencial meramente por lo que contiene.
No es vano añadir que la existencia así concebida -o con otra
variante- del espacio no "descarta" la existencia de otros tipos
de espacios posibilitándose con ello el carácter activo de todo
lo que existe; ya que esto evitaría su determinación puntual,
fija.
Aún más, el espacio únicamente lo dimensiona el ser humano
en "una situación concreta de lo posible" -un lugar en el lugar-
y, asimismo, lo percibe reducido, descontextualizado quizás
o mínimamente en su globalidad.
Es algo, algo más complejo sin duda; al igual que la vida, que la
conoce como un hecho derivado de lo multicausal, el espacio
tiene por descontada esa denominación de origen o, bien,
no claro el mecanismo por el que es, por el que sustenta
una concernencia con todas las demás existencias.
Por ello, el espacio es un concepto abstracto del que queda
por decir y por determinarse mucho más, y por aclarar qué
"funciones dimensionales" le son propias.
*José Repiso Moyano es escritor.
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