Sábado, 20 de marzo de 2004

COLABORACIONES | Reseñas de cómic
Deathlok
por JAVIER MESÓN*

Lo que en principio iban a ser dos volúmenes de Clásicos Marvel en B/N de Deathlok, ahora lo presentan en un único tomo en formato Biblioteca Marvel. Con un personaje ciertamente olvidado, pero que recientemente Marvel lo ha recuperado en un nuevo proyecto para su línea Max con dibujos de Darick Robertson (Transmetropolitan).

Corría el año 1974 cuando su creador Rick Buckler se saco de la manga una brillante idea, crear un personaje de cómic que fuera un cyborg un tanto especial, diferente a todos los otros personajes que por aquel entonces había. Para ello no dudo en conseguir la colaboración especial de uno de sus más admirados guionistas, Doug Moench, juntos se embarcaron en la creación de un personaje que no pasaría inadvertido a los lectores; con una historia que transcurriría solamente 20 años más tarde desde la realización del cómic, en un mundo futuro apocalíptico, aterrorizado y desolado. En ese momento surge un cyborg, Deathlok, que se revelará contra el sistema para el que fue creado, ser el primer proyecto llamado Alpha-Mecha de un ejército de cyborgs. Luther Manning (Deathlok) vive dentro de esa maquina asesina que han creado, su mente humana intentará prevalecer ante lo que le han convertido, parte de esa lucha interior la intentará aplacar con una misión, acabar con la vida de su creador el comandante Symon Ryker, un viejo conocido del ejercito americano al que ciertamente no guardaba muchas simpatías, será una lucha sin cuartel. Se establecerá también una relación de amor-odio con un antiguo compañero, Mike Traves, al cual salvo su vida en más de una ocasión.

El momento gráfico más álgido del cómic es cuando aparece en el entintado Klaus Janson, un profesional muy reconocido por todos nosotros por su labor en Daredevil y Batman Dark Knight con Frank Miller. En éste trabajo Janson ya demuestra su buen hacer y su maestría a la hora de complementar el dibujo de Buckler, es sin duda cuando la historia gana más en todos sus aspectos, pues no es siempre fácil dar el toque final a un cómic para que todas las piezas encajen. Con Deathlok encontraremos un cómic muy entretenido, lleno de acción y aventura, con buenos personajes creados para la ocasión. El tomo recopila todas las apariciones del personaje hasta la fecha, completa la edición una charla con los autores, un portafolio, un artículo de Moench de cómo surgió el héroe y las habituales cubiertas de los comic-books. En definitiva un buen tomo de lectura que no debéis dejar de leer, pues personajes como éste no abundan hoy en día.


*Javier Mesón es editor de la web "El coleccionista" (www.elcoleccionista.dk3.com), dedicada al mundo del cómic.

 

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