COLABORACIONES El anillo del Nibelungo 4: El crepúsculo de los dioses por JAVIER MESÓN* Llegamos por fin al esperadísimo cuarto número de El Anillo del Nibelungo de Richard Wagner, fiel adaptación de la obra, a los lápices P. Craig Russel un autor que siempre ha demostrado un gran interés por adaptar textos de óperas al cómic, con excelentes resultados; prueba de ello son estos cuatro volúmenes que la editorial Planeta DeAgostini nos ha ofrecido. Para la realización de de ésta obra Russel tardó mucho tiempo en ponerla en marcha, 23 años nada menos, hasta que la editorial americana Dark Horse la llevo a buen puerto. Estamos ante una Ópera de gran complejidad para su adaptación al cómic, sin embargo el autor ha salvado todos los obstáculos posibles para ofrecernos un nuevo trabajo en su carrera de gran belleza y expresión plástica. La historia comienza cuando un pobre diablillo llamado Alberich, es atraído por la luz y la hermosura de tres sirenas del río del Rin, él busca el amor de las mismas, sufriendo las burlas y desplantes de ellas. Ante estos hechos, Alberich decide darles un escarmiento robándoles el Oro del Rin y trasformándolo en un poderoso anillo para convertirse en el Señor de los Nibelungos. La noticia llegará rauda y veloz al Dios Wotan, que intentará poner remedio al asunto arrebatándole el anillo, consiguiendo finalmente engañarle y apoderarse del susodicho. En un arrebato de furia Alberich le maldice con estás palabras, “todo aquél que lo posea le arrebatara el gozo y la felicidad, aquél lo lleve solo conocerá la preocupación y aquél que no, sólo conocerá la envidia”. Con ésta premisa se inicia una de los grandes cómics del último año que se han publicado en nuestro país, donde además conoceremos otros personajes de importancia en el desarrollo final de la historia como: Loge, los hermanos Fasolt y Fafnir, Freia, las Valkirias, Mime, Siegmund, Sieglinde, Gunther, Gutrune. Y los más importantes, Sigfrido y Brunhilde, juntos vivirán una historia de amor imposible que afectará a todo el desarrollo del cómic con un trágico final, como no debía ser menos en una Ópera. La historia no es solamente un mensaje filosófico sobre el amor, un amor que perdurará más allá del tiempo y las barreras que se interpongan. Uno de los recursos gráficos que más me agrada, es la técnica de Russel de presentarnos partes de la obra simplemente como bocetos, sin color, para recordar hechos pasados dentro de la historia. Éste recurso nos permite ver en realidad como el autor dibuja de verdad, sin trampa ni cartón. Por eso si quieres disfrutar de un cómic que se sale de lo común, con magia, espadas, duendes y hechizos, estás de enhorabuena, porque El Anillo del Nibelungo es tú cómic.
*Javier Mesón es editor de la web "El coleccionista" (www.elcoleccionista.dk3.com), dedicada al mundo del cómic. |
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