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Jueves, 20 de noviembre de 2003
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COLABORACIONES
Manipulación de los intelectuales por JOSÉ REPISO MOYANO*
Ya sabemos que los medios de comunicación son dueños de
la palabra difundida, y a través de ella no sólo comunican hasta
el último detalle de sus culturas, del orgullo de sus políticas o
de sus protagonismos heroicos -habitualmente sin más reglas
que sus conveniencias-, sino que difunden todos sus problemas
por muy nimios al mundo. Los comunican para ser resueltos,
con el gran poder de sus medios de comunicación, una y otra
vez: para ser resueltos...pronto. Por ejemplo, el quitarse arrugitas de la cara.
Por eso, los medios de comunicación de los países ricos -donde
los hay en mayor cantidad y mejores- ya tienen el mejor negocio
de toda la Historia: el de tener garantizada la difusión y la celeridad en la resolución de sus problemas -porque pasan a ser los
que cuentan, porque consiguen la dictadura de los que cuentan-.
También, dentro de uno de estos países, que el hijo de un famoso
-de hacer el tonto- tenga un problema o el señor Ministro no es lo
mismo que lo tenga un pobre o un mendigo, de eso se encargan
periódicos de derechas finas corriendo o de los que quieren líneas
afines.
Así, la responsabilidad se concentra -digamos- en esta paranoia
ante la realidad, porque sencillamente los intelectuales de estos
países ven el mundo desde puntos de vista -de locuras- y no desde un examen global o imparcial, desde una consideración o respeto o vergüenza a todo lo que huela a ser humano.
Así, llenan los programas televisivos y las revistas de espectáculos
gratuitos o vacíos y de intelectuales analizando vacilantemente esos
espectáculos vacíos, algo que a Berlusconi le provoca dar saltos
de alegría y a Antonio Machado por ejemplo le hubiera partido el
alma.
Pero la gente no puede elegir, es lo lamentable, porque es lo que
han impuesto los que tienen dinero para derrochar en esos programas y para editarles a sus adeptos intelectuales sus obras
completas en poco tiempo, ya con la campaña publicitaria adecuada que les hará triunfar siempre -el dinero aquí todo lo puede-.
Recuerden, resumiendo, que el problemita del rico -o del manipulador que los defiende- es el que está rápido en todos los medios
de comunicación: por ser el conocido -por repetición- para ser
resuelto tras tanta presión patriótica o divulgativa, para exponer
una realidad "derechota" y manipulada, para un buen bienestar de
tráfico de privilegios.
También. recuérdese, que los gobernantes difundiendo la necesidad de una mayor seguridad, gastarán millones de euros o de
dólares en armas, porque los medios de comunicación los quieren más que al que diga lo contrario, eso demuestran por lo menos.
Ahora comprenderéis algo más que personas como yo no interesan o no deben tratarse como a personas, ya que molestan
siempre: son demasiado honestas.
Pero, el negocio es el negocio.
*José Repiso Moyano es escritor.
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