 |
Miércoles, 8 de octubre de 2003
|
COLABORACIONES
Apropiación de las primeras necesidades por JOSÉ REPISO MOYANO*
Desde el colonialismo que favoreció la revolución industrial el mapa del
ventajismo económico casi no ha cambiado y la mayoría de los países
siempre estarán "en vías de desarrollo" a remolque de quienes lo sustentan o lo controlan; siempre estarán supeditados a los tejemanejes
de quienes les sobran medios -porque siempre tendrán más que los
demás- para especular, negociar con lo que ven que es de obligada
necesidad, con lo que nunca será prescindible para sobrevivir.
Así, las fuentes de energía, la medicina, la vivienda y las patentes de
las nuevas tecnologías siempre serán el objetivo de la urdimbre especuladora; es decir de donde se puede hacer más dinero, engañar,
manipular con el beneplácito o con la impotencia de toda justicia de
turno.
"Donde manda patrón, no manda marinero"; es decir, que ellos ya tienen la dirección, el negocio total de tal usura, la explotación segura o infalible a largo plazo la cual no permitirá ningún estorbo, ninguna vicisitud
de idealistas proclives a ser derrotados sin remedio.
Entonces, lo primero que de África importa es el amor por sus fuentes
de energía y por sus metales preciosos -poseerlos o controlarlos a toda
costa-, aunque se le soborne con un desarrollo "colateral" que siempre
será el mínimo, de seguir hacia delante -pero supeditado y bien atado-.
Y es que lo más "sagrado" es que se mande sobre las directrices mismas
del gran negocio, pasando por alto esa poca vergüenza de que unos
tienen demasiado y siempre tendrán demasiado mientras que otros de
desesperanza se pelean o se mueren, porque las primeras necesidades
no son suyas o ya "otros" más astutos las han negociado para que no
estén a sus alcances.
De esta forma descabellada, con este modelo de explotación, los países
ricos siempre tendrán que hacer frente al acoso de la inmigración, al
acoso del fundamentalismo libertador de los pueblos -que es una inadaptación- y al acoso de algunas desobediencias más agresivas.
Sin embargo, por otra parte, dentro de algunos países desarrollados, se
cumplirá cierto amaneramiento por controlar también los bienes de primera necesidad -para robar sin que se den cuenta-; pues, de una vivienda
-que es como el pan con lo que no se juega- se la suben de precio a un
trabajador, para que tenga que trabajar tres veces más o cuatro para poseerla dignamente.
Este es el caso de España por ejemplo, donde la vivienda -por especulación-
ha triplicado su precio por encima del sueldo medio. Pero, ante esto como
respuesta, Aznar se va del lado de Bush que le gusta mucho, subvenciona
la fundación del dictador Franco y destruye poco a poco los sectores económicos más desfavorecidos.
Él es así.
*José Repiso Moyano es escritor.
|