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Lunes, 11 de agosto de 2003
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COLABORACIONES
Aclaraciones para un verano calentón por JOSÉ REPISO MOYANO*
Una verdad no es algo que se tiene o que se busca,
sino -ante todo- es la confirmación de lo que es.
Todo pensamiento es una opinión en cuanto tiene un
origen intelectivo, una autoría; pero, una opinión puede
ser además una verdad, un hecho verificado, una evi-
dencia objetiva. A veces las opiniones no son pretendidas
con una base real, lógica o moral. A veces las opiniones
son el resultado de defender intereses particulares, una
moda, una estrategia de fama o una estrategia de de-
rribo por quienes les molesta la verdad.
La felicidad no depende de la actitud sólo, sino también
del medio que la permite.
La normalidad no debe considerarse, siempre, como
imperativo de razón; pues es la normalidad o la cos-
tumbre la que preserva prejuicios y malas soluciones.
Ninguna norma debe permanecer totalmente inmóvil.
Si Jesucristo perdonaba la prostitución y todo, ¿por
que actualmente la Iglesia no perdona la homose-
xualidad?, ¿a qué locura o hipocresía juega?
Hay que afirmar rotundamente ya de una vez por todas
que el ser humano ha cambiado el clima. ¿Por qué? Sen-
cillamente porque si se cambia un relieve físico-biológico,
se le cambia el clima que le viene acompañado. Por ejem-
plo: Si en desierto del Sahara hubiera vegetación, su clima
no sería desértico; si el Amazonas va desapareciendo, el
clima de allí consecuentemente también.
El ser humano ha cambiado indudablemente todo; y eso
tiene, sí, unas consecuencias con un punto de vista o con
doscientos.
*José Repiso Moyano es escritor.
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