Lunes, 3 de marzo de 2003

COLABORACIONES
El 30 Gobierno israelí
por Isaac Bigio*

El parlamento israelí ha nominado al nuevo gobierno de Sharon. Este es uno de los más derechistas que haya tenido dicho país.

En éste han quedado excluidos antiguos aliados del oficialista Likud como los partidos ultra-ortodoxos judíos no sionistas y los laboristas. El Likud gobernará con sólo 3 más de los 12 partidos con representación parlamentaria. Estos son el centro secularista (Shinui) y los ultra-derechistas del Partido Nacionalista Religioso (vocero de los asentamientos en los territorios ocupados) y Unidad Nacional.

Sharon inicialmente quiso componer un gabinete de unidad nacional con los laboristas para dar paso a la política de Washington de aceptar un mini-estado palestino sin mayor poder. Sin embargo, se ha visto obligado a hacer una administración de la derecha en la cual no se vislumbra ninguna concesión a la Autoridad palestina, con la cual se niega diálogos. Benjamín Netanyahu, el ex-premier que se opone a cualquier independencia palestina, es ministro de economía. Otras carteras han sido asignadas a Unidad Nacional que abiertamente promueve la ‘transferencia’ de 4 millones de árabes que pueblan Israel y los territorios ocupados para que los 4,6 millones de judíos restantes hagan el ‘Gran Israel’.

Para los palestinos esto muestra el doble juego de Washington. Por una parte bombardeó Yugoslavia e Irak acusando a sus gobiernos de masacradores y limpiadores étnicos, pero en Israel amparan a un premier acusado de crímenes de guerra en Líbano (1982) y con ministros que demandan la limpieza étnica de los palestinos. Para muchos laboristas este gobierno influido por extremistas azuzará la polarización interna y el aislamiento externo. Para los religiosos del Shás se vislumbra una catástrofe económica y ‘revoluciones en las calles’.

Sharon sabe que es la única opción que le queda. En vez de una administración de unidad nacional hace una de unidad de la derecha sionista. En ella incluye a la sorpresa electoral Shinui a fin de evitar que le ataque desde la oposición y sufra con él los costos del desgaste gubernamental. Con un gabinete halcón él pretende sacar provecho de la coyuntura internacional en la cual EEUU tiene como objetivo sofocar a los radicales islámicos.


*Isaac Bigio es investigador y profesor de la London School of Economics & Political Sciences (LSE). Colabora en la BBC, El Comercio, La Opinión, CNI y otros medios.

 

© Copyright elojocritico digital
www.elojocritico.tk