ALENTO EN estado puro. Es la mejor definición de Adam Green, un
tipo que va tan sobrado que, después de hacer un fabuloso disco
de folk orquestal, ‘Friends of mine’, unos meses después saca otro
disco como mero entretenimiento, ‘Gemstones’, y vuelve a dejar a todos
con la boquita abierta y no sólo por descolocar al personal con
un notable viraje en la producción e intenciones. Con una voz de
‘crooner’ que lo llena todo alzándose como protagonista absoluta,
Green se divierte haciendo rock’n’roll, country y blues apoyado en un sonido
consistente de grupo curtido en numerosas actuaciones y dando rienda suelta
a su sarcasmo. Un disco desenfadado, intrascendente, inesperado y efectivo.
No le den más vueltas.
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