ATTHEW ADAM Hart
o ‘hágaselo usted mismo’. Más punk
que cualquiera en ese sentido, el de Toronto ha compuesto,
grabado y producido un disco pop de corte ‘spectoriano’
pero con recursos caseros y la única ayuda de su imaginación
y unos cachivaches electrónicos. Un álbum orquestal
de coña con un sonido compacto como un monolítico
y lleno de extrañas reverberaciones y melodías
que recuerdan a Depeche Mode o a los Pet Shop Boys. Un tercer
larga duración lleno de un dramatismo existencial realzado
por contraste con la luminosidad de canciones como ‘Paul
Simon’, terriblemente pegadiza y comercial en el buen
sentido de la palabra, ‘Our pent’s out of ink’,
de inspiración surfera, ‘These seven notes’,
una especie de himno con ecos navideños o la apoteósica
despedida de ‘2 dots on a map’. Muy bueno.
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