L IGUAL que otros
exponentes del punk sintetizado, el quinteto chileno afincado
en París factura una mezcla de sonidos electrónicos
con instrumentos convencionales que dan como resultado una
música afilada y anfetamínica. Macarra y cool,
con la tensión ruidosa y la virulencia rítmica
precisas para funcionar en la pista de baile del after más
canalla, ‘Subliminal kill’ está cantado
en ‘spanglish’, lo que añade pintoresquismo
a esta delirante y potente pócima compuesta a base
de sonidos new wave, punk rock, psicodelia y percusiones latinas
con bases electrónicas que ha cautivado tanto a Laurent
Garnier y Franz Ferninand como a los sesudos críticos
de ‘Les inrockuptibles’. Puritita dinamita weys!!
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