N NUESTRO apartado de discos frívolos destaca ‘Anniemal’, el debut
de Annie, una pizpireta noruega de 25 años que se mueve con la habilidad
de una funambulista en la frágil línea que separa lo fashion
de lo hortera. Si lo que buscas en el pop es colorido, ligereza, desenfado,
estribillos pegadizos y baile desinhibido, ‘Anniemal’ colmará tus
espectativas. Un chispeante y optimista cocktail de pop electrónico
preparado a base de pequeñas dosis de Madonna (‘Greatest hit’),
The Human League (‘Me plus one’) e incluso Björk (‘Hepless for love’)
que cuenta con unos cuantos singles contagiosos (‘My heartbeat’, ‘Anniemal’
y ‘Chewing gun’) diseñados para la pista de baile, un terreno que
nuestra protagonista conoce a la perfección por su condición
de pinchadiscos. Físicamente menos exuberante que Kylie Minogue,
pero musicalmente más interesante.
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