ESPUÉS DEL éxito brutal del álbum de 2001 ‘Get Ready’
y de ‘Retro’, un pack de cuatro CD’s publicado en 2002 que venía
a demostrar cómo se hacen bien las cosas, vuelve New Order, el mejor
grupo que Manchester ha dado a la historia, con su nuevo y largamente esperado
álbum, ‘Waiting for the sirens call’. Exhibiendo esa capacidad única
que tiene New Order para revolucionar las pistas de baile y a la vez hacer
rock del más duro, ‘Sirens’ tiene ese algo especial: es un álbum
para todo el mundo. Sus once canciones reflejan influencias tan diversas
como la música electrónica, el rock, el dance y el punk,
mezclados con su particular aire romántico, su modernidad dura como
el diamante y su salvaje e incomparable musicalidad. El primer single,
‘Krafty’, marcado por el sonido del bajo, tiene un toque de música
máquina y es casi ridículamente pegadizo. El tema que da
título al álbum es melancólico y sublime, y el grupo
lo considera uno de los mejores temas que han escrito en su vida. Después
llega el pop perfecto de “Jetstream’ (con la voz de Bernard acompañada
por Ana Matronic de Scissor Sister); continúa el dolor irónico
y divertidísimo del tema ‘Pop’; y el arriesgado toque ragga de ‘I
told you so’; la ruidosa ‘Working overtime’, al estilo Iggy; y sigue ‘Road
to ruin’, un himno melódico.
‘Waiting for the sirens call’ representa el sonido variado, devastador,
y delicioso de un gran grupo en su mejor momento.
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