FORTUNADAMENTE PARA algunos artistas llega el momento de que dejen de
compararles con otros músicos y comiencen a compararles consigo
mismos. Ese momento ha llegado para Deluxe (sí, Xoel es la persona
y Deluxe el artista). ¿Cómo se sabe que ha llegado ese momento?
Cuando ya no tienes que demostrar nada que no hayas demostrado ya. Es el
momento de dejar de hablar de indie star, de escena independiente, de revelación,
de joven prometedor…Es el momento de hablar del ARTISTA. Artista integral,
que compone, escribe, produce e interpreta. Un artista que reclama la atención
de su audiencia, y que no busca la complacencia prefabricada, que busca
alinear la madurez personal con el desarrollo artístico. La búsqueda
de la motivación personal, del estímulo.
Los momentos trascendentales ya pasaron:
Mayo del 2001, edición de “Not what you had thought”, disco
que marcó un momento, etcétera, etcétera…
Marzo del 2003, lanzamiento de “If things were to go wrong”, momento
de la confirmación, de casi la consagración de un artista,
etcétera, etcétera…
Interminables giras con épicos conciertos, actuaciones multitudinarias
en festivales, en grandes arenas, colaboraciones, proyectos paralelos,
bandas sonoras, “affaires” con la electrónica, incursiones en el
mundo de la publicidad, portada de las revistas más “tendenciosas”,
premios radiofónicos, etcétera, etcétera…
Como ocurre con los buenos vinos, ha llegado el momento de esperar
con impaciencia un nuevo trabajo, para recibirlo con expectación
y degustarlo tranquilamente, sin más. Ha llegado el momento de descorchar
“Los jóvenes mueren antes de tiempo”. El vehículo que utiliza
Deluxe para contarnos (desde la madurez del que ya ha demostrado lo que
vale) lo que siente, lo que piensa, lo que ve. Ha llegado el momento de
hablar de canciones, de grandes canciones. Cantadas en castellano para
que todo se entienda, que el mensaje quede claro y para que, como los buenos
vinos, se disfruten tranquilamente.
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