HE GREAT Destroyer” (Rough Trade/ Sinnamon Records, 05) es el séptimo
disco de Low, el primero para Subpop. En el 2004 han cambiado de sello,
han editado un recopilatorio de lujo de rarezas y caras b para celebrar
su décimo aniversario como banda y han grabado un disco en el que
hacen rock. Un cúmulo de coincidencias que puede hacer pensar en
el inicio de una nueva etapa para la banda aunque para ellos todo esto
no sean más que pasos lógicos en su carrera. Un nuevo sello
para encontrar aire fresco pese a mantener una magnífica relación
con la gente de Kranky Records. Un disco de rarezas para que sus fans puedan
tener todas esas grabaciones de la banda difíciles de encontrar.
Un disco rápido porque sólo Low puede decidir como debe sonar
Low y ellos han querido sonar así ahora. Así de fácil.
Cuando empezaron Low tenían como premisa tocar tan despacio
y quedamente como fuera posible. Una premisa inicial de la que poco a poco
se fueron distanciando. Desde su lánguido álbum de debut
“I Could Live In Hope” (Vernon Yard, 93) al acongojante, triste y desnudo
“The Curtain Hits The Cast” (Vernon Yard, 96) en el que se incluían
quince minutos de ruido y distorsión, hasta llegar a ese magnífico
trío de ases que son sus últimos trabajos, “Secret Name”
(Kranky Records, 99), “Things We Lost In The Fire” (Kranky Records, 01),
y “Trust” (Kranky Records, 02), en los que las guitarras ganaban cada vez
más protagonismo alternando las preciosas armonías vocales
de Alan y Mimi con arrolladores momentos de distorsión sonora.
Y pese a ello “The Great Destroyer” sigue sorprendiendo. Tal vez porque
los momentos de calma son los menos. Porque las canciones son rápidas
y las guitarras hirientes. Low tienen ganas de hacer ruido y se les nota.
El disco más rockero de Low pero en cualquier caso un disco de Low.
Siguen teniendo ese extraño poso de tristeza al que es difícil
escapar. Siguen siendo particularmente intensos y sonando particularmente
honestos. Más allá de los tópicos y las simplificaciones
a las que se suele recurrir para hablar sobre ellos -sí, Alan y
Mimi están casados, son mormones, son padres, tocan despacio y parecen
tristes- lo único que en verdad define a Low es su capacidad para
emocionarnos. Con o sin ruido.
“Judging by The Great Destroyer, which draws on the best traditions
of The Byrds, The Replacements and Neil Young while adding into the mix
a bilious anger that´s peculiar to our time, Low are building up
a headful of steam , not running out” Uncut - 3 sobre.