Ir a portada
Cultura Deportes Fotogalerías Nuestras firmas Opinión Colaboraciones
 Previsión
Conozca la previsión del Instituno Nacional de Meteorología.
Vea la previsión del INM
 Webs amigas
Intercambio de banners y links
 Participación
 Foros
 Foro deportes
 A. Tommouhi
 Debates
 Encuestas
 Servicios
 Sorteos
 Televisión
 Callejero
 Cartelera
 Diccionarios
 Dicciona. RAE
 Traductor
 Recomendar
 Pág. Blancas
 Pág. Amarillas
 El tiempo (mapa)
 De hoy
 De mañana
 Archivo de la
 edición impresa
Último número del SEMANARIO
HEMEROTECA
PORTADAS
 Escríbanos
 elojocritico@
 lycos.es




 Reseña de LIBROS
Viernes, 21 de octubre de 2005
Enrique Vila-Matas: Doctor Pasavento

Autor/es: Enrique Vila-Matas
Título: ‘Doctor Pasavento’
Editorial: Anagrama
392 páginas, 19 euros
ESAPERCIBIDO, LA vida de bella infelicidad que llevó y la extrema repugnancia que le producían el poder y la grandeza literaria. Perseguir el destino de este escritor significa para Pasavento retirarse del mundo, como lo prueba esa caligrafía suya que se va haciendo cada vez más microscópica y le lleva a sustituir el trazo de la pluma por el del lápiz porque siente que éste se encuentra más cerca de la desaparición, del eclipse. «No escribo para ser fotografiado», dice en cierta ocasión. Quiere apartarse, y un día desaparece. Cree que indagarán, que le sucederá lo que a Agatha Christie cuando la buscaron por toda Inglaterra a lo largo de once días y al final fue encontrada. Pero al doctor Pasavento no le busca nadie y poco a poco va imponiéndose esta sencilla verdad: nadie piensa en él.

Le veremos entonces recurrir a la estrategia de la renuncia: el acto extremo con el cual algunos raros escritores se aseguran el único modo de captar el destello de la vida plena e inexpresable, no sofocada por el poder. Le veremos renunciar al yo, a su grandeza y a su supuesta dignidad, y hasta creer que está encarnando por sí solo la historia de la desaparición del sujeto en Occidente. «Lo que yo quiero es seguir existiendo sin ser molestado», dice el doctor Pasavento, y luego, de forma algo contradictoria, se pregunta si será capaz de vivir sin que nadie se acuerde, ni lejanamente, de que existe. Viaja al manicomio suizo donde Walser vivió tantos años apartado del mundo y se acerca al ejercicio de un arte muy peculiar y en el que su escritor más admirado fue un consumado maestro: el arte de convertirse en nada.

En Doctor Pasavento, Enrique Vila-Matas, después de Bartleby y compañía, El mal de Montano y París no se acaba nunca, prosigue la ruta ascendente que lo ha consagrado, indiscutiblemente, como uno de los grandes escritores europeos de nuestro tiempo.

|

Imprimir
Opine sobre el artículo:
Envíenos su opinión
vía formulario
Atrás



© ELOJOCRITICO DIGITAL. ELOJOCRITICO DIGITAL se edita en Jaén
(España, UE). C/ Callejuelas Altas, 34. 23100 Mancha Real (JAÉN).

Tlfno. y Fax: (34) 953 350 992. Teléfono de atención al lector: 678 522 780
(llamadas a tlfno. móvil)


 Opciones
 Imprima esta página
 Copia para imprimir
 
 Envíenos su opinión
 Recomendar artículo
FORO de Literatura
 Buscadores
Buscar en elojocritico digital
powered by FreeFind

Mapa del sitio
Google

 Webs otros medios

Ir al principio Cultura Deportes Fotogalerías Nuestras firmas Opinión Colaboraciones